Con la llegada de las altas temperaturas y el verano, nuestra rutina diaria suele trasladarse a entornos donde el agua es la protagonista, ya sea en playas, piscinas o ríos. Aunque estos momentos están pensados para el disfrute y la desconexión, existe una ansiedad latente que casi todos hemos experimentado: el miedo a que el móvil acabe sumergido. Esa imagen de un dispositivo en un cuenco de arroz crudo es ya un clásico de la desesperación tecnológica que rara vez funciona. Afortunadamente, el mercado actual ofrece terminales diseñados para sobrevivir a estos accidentes, mientras que el futuro de la telefonía móvil parece encaminarse hacia retos de ingeniería aún más complejos, como la eliminación definitiva de los pliegues en las pantallas flexibles.
Aliados contra el agua para este verano
En el panorama actual, contar con una certificación IP es fundamental para evitar disgustos. Dentro del ecosistema de Apple, el iPhone SE se posiciona como una opción de entrada robusta. Este dispositivo no solo cuenta con una pantalla Retina HD de 4,7 pulgadas, ideal para quienes buscan ergonomía, sino que ofrece resistencia IP67, soportando inmersiones de un metro durante media hora. Además, su cámara de 12 MP con HDR Inteligente asegura buenas capturas estivales. Si buscamos algo más avanzado, el iPhone 11 eleva la apuesta con una certificación IP68, que duplica la profundidad de inmersión a dos metros. Su sistema de doble cámara y la pantalla Liquid Retina HD de 6,1 pulgadas lo convierten en un compañero multimedia solvente.
Por otro lado, el universo Android ofrece alternativas muy competitivas. El Samsung Galaxy S20 FE destaca por su certificación IP68 y una pantalla FHD+ Infinity-O de 6,5 pulgadas, perfecta para consumir contenido multimedia bajo la sombrilla. Su versatilidad fotográfica es notable gracias al “Space Zoom” de 30 aumentos. En una línea similar, Huawei mantiene su pulso en el mercado con modelos como el P30 y el P40 Pro 5G. El primero, con su triple cámara y carga rápida, es un clásico resistente, mientras que el P40 Pro da un salto cualitativo con conectividad 5G, un sistema de cámaras Leica Ultra Vision y una gestión energética optimizada por inteligencia artificial, todo ello bajo el paraguas de la protección IP68.
Finalmente, para los usuarios que priorizan el diseño y la vanguardia visual, el OPPO Find X3 Pro 5G se presenta con su estética “crater shape”. Este terminal no solo es resistente al agua y al polvo, sino que monta una pantalla AMOLED 2K capaz de reproducir mil millones de colores y un sistema de cámaras que incluye una lente microscópica, ideal para capturar los detalles más ínfimos de la naturaleza.
El Santo Grial de Apple: un plegable sin marcas
Mientras confiamos en la estanqueidad de nuestros dispositivos actuales, la industria mira hacia el siguiente gran obstáculo: la durabilidad y estética de los teléfonos plegables. Durante años, el hipotético “iPhone Fold” ha sido objeto de rumores que aparecían y se desvanecían al ritmo que la competencia lanzaba sus modelos. Sin embargo, parece que en Cupertino por fin han encontrado la pieza que les faltaba para dar el paso: una pantalla que se pliega sin dejar ese antiestético surco central.
La clave de este avance se pudo ver recientemente en el CES 2026, donde Samsung Display presentó un prototipo que dejó a los asistentes impresionados. Se trata de un panel prácticamente liso desde cualquier ángulo, donde el texto y las imágenes fluyen a través del pliegue sin interrupciones visuales ni táctiles. La ingeniería detrás de este logro reside en una placa de metal perforada con láser de alta precisión, diseñada para distribuir la tensión del doblado sobre una superficie más amplia en lugar de concentrarla en una sola línea, evitando así la fatiga del material y la marca visible.
Cambio de estrategia y especificaciones filtradas
Aunque Samsung etiquetó esta tecnología como puramente I+D, las informaciones apuntan a una implementación comercial inminente. Ming-Chi Kuo, analista conocido por su fiabilidad en el entorno Apple, estableció una conexión directa entre este avance y la firma californiana. Según sus informes de julio de 2025, Apple habría abandonado sus planes de desarrollar paneles híbridos de cristal y plástico para adoptar la solución de la placa metálica perforada de Fine M-Tec, la misma que utilizarán los próximos plegables de Samsung. Parece que esta tecnología es la única que cumple con los exigentes estándares de calidad de la compañía de la manzana.
En cuanto a lo que podemos esperar de este dispositivo, las filtraciones dibujan un híbrido entre teléfono y tableta muy funcional. Desplegado, ofrecería una pantalla interna de entre 7,76 y 7,8 pulgadas, con una resolución de 2.713 por 1.920 píxeles, similar al tamaño de un iPad mini. Al cerrarse, el usuario interactuaría con una pantalla externa de 5,49 pulgadas; algo más pequeña que un iPhone estándar pero suficiente para tareas rápidas. Todo ello en un chasis sorprendentemente fino, que rondaría los 5,64 mm abierto y poco más de 11 mm cerrado.
La robustez estructural estaría garantizada por una bisagra de Liquidmetal, un material que supera al titanio en resistencia y elasticidad, manteniendo la ligereza del conjunto. El apartado fotográfico no se quedaría atrás, integrando un sensor principal de 48 MP y un gran angular en la parte trasera. Como novedad estética, la pantalla interior escondería la cámara bajo el panel para eliminar muescas, prescindiendo también de la “isla dinámica”, mientras que la pantalla exterior mantendría un diseño más tradicional con la cámara perforada. Todo apunta a que, cuando Apple decida finalmente entrar en este mercado, lo hará solucionando los problemas que han lastrado a esta tecnología desde sus inicios.

